
Semanas antes de la llegada de su primera hija, la comentarista de ESPN Deportes/ESPN International Carolina Guillén ya sabÃa que aunque estarÃa celebrando su maternidad, también estarÃa a las carreras preparándose para continuar con su programa radial. El 26 de mayo en el Hospital de Hartford (Conn.), Guillén y su esposo Luis Eduardo Fernández tuvieron a su primera bebé, MÃa Fernández Guillén.
Familiares y amigos dicen que MÃa se parece a su papá pero que tiene los ojos de su mami. Solo dos semanas después de dar a luz, Guillén continuó con su programa de radio Zona ESPN desde su casa en Connecticut, y la semana pasada regresó a los estudios de ESPN Deportes con Béisbol Esta Noche y #Redes. Adicionalmente, ella formará parte del equipo que dará cobertura al torneo de tenis US Open por ESPN Deportes, el cual comienza el 25 de agosto.
Front Row le preguntó acerca de su nuevo papel de madre y su transición al trabajo.
¿Cómo ha cambiado tu rutina después de haberte convertido en madre? ¿Te sigues despertando a las 5:00 a.m. para hacer ejercicios?
Me sigo despertando a las 5, algunos dÃas incluso más temprano, pero no necesariamente para ir al gimnasio, sino para alimentar a mi bebé! No tengo ningún problema en sacrificar mi tiempo de entrenamiento para dedicárselo a mi hija. Además, estoy lactando y por lo tanto, quemo alrededor de unas 500 calorÃas al dÃa!
¿Cómo fue tu primer dÃa en el estudio?
Estuve muy nerviosa, como hace 10 años cuando comencé a trabajar con ESPN. Pero tan pronto como el productor dijo “aire”, todo fluyó como de costumbre.
¿Quién cuida a MÃa mientras estás en el trabajo?
Por ahora su dulce niñera, pero entrará al KidsCenter de ESPN [en Bristol, Conn.] cuando cumpla seis meses.
¿Qué te resulta más retador ahora, tu trabajo o tu rol de madre?
Ambos papeles son bien retadores. La única diferencia es que yo tengo más de 15 años de experiencia como periodista, pero soy una novata en mi nuevo papel de mamá!
El abierto de Estados Unidos está a la vuelta de la esquina. ¿Llevarás a MÃa contigo?
Por supuesto, ya pedà un cuarto de hotel un poco más grande, un cuarto para alimentar a MÃa en el Arthur Ashe y hasta una credencial para mi bebé. JA!